TRABAJO DE INVESTIGACIÓN SOBRE UNA OBRA DE FRANCISCO SOBRINO
Problema en el plano, 1959
Esta obra se trata de un gouache sobre cartón de 28,5 x 28,5 centímetros, de Francisco Sobrino. Cada una de las obras de este reconocido artista tienen una evolución interna que sirve para expresar movimiento o evolucionar de formas simples a complejas. En este caso, nos encontramos ante una pintura bidimensional. Aparentemente da un efecto de profundidad y movimiento, pero simplemente es una ilusión, lo que denominamos arte óptico o cinético.
En primer lugar, lo que observamos son circunferencias rellenas de cuatro partes: dos partes negras y dos partes blancas. El autor juega con estas formas. Puede parecer que unas circunferencias son más grandes que otras, sin embargo, lo único que cambia Sobrino en esta obra es la disposición de los colores. Sobre un fondo gris, los colores a destacar en las circunferencias de los laterales son el negro y el blanco. Mayoritariamente predomina uno de estos colores en las circunferencias laterales. Pero, a medida que nos vamos acercando al centro de la obra, las circunferencias van teniendo una notable proporcionalidad en cuanto a su división.
Si nos alejamos podremos darnos cuenta de que el conjunto de las circunferencias forma rombos. El uso de esta figura es algo característico en muchas de las obras de Francisco Sobrino. Este artista con los mínimos recursos alcanza los mayores efectos plásticos y desarrolla con formas geométricas sencillas y repetitivas un efecto óptico de movimiento virtual e ilusorio, generado por los ritmos aleatorios y la sucesiones progresivas.

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